La doble moral de ciertos sectores del petrismo queda en evidencia cuando quienes dicen defender a las mujeres terminan respaldando a personas señaladas por presunta violencia contra ellas. ¿Dónde quedan sus principios cuando los cuestionados son de su propio entorno, incluso cuando el debate toca a la primera dama?
Desde la derecha debemos aprender esta lección: defender nuestras ideas con firmeza no significa justificarlo todo. La coherencia está en condenar lo que está mal, sin importar quién lo haga.
Los principios no pueden depender de la ideología, y al poder siempre hay que vigilarlo.

Comentarios 1
Muy importante ser coherentes y mantener la misma postura para criticar y cuestionar a los otros como a los nuestros, no podemos caer en esa doble moral.