Colombia no puede aceptar que un gobierno termine su mandato sin que los ciudadanos conozcan, con transparencia, el estado real de sus finanzas, sus contratos, sus compromisos y los resultados de su gestión. La administración de Gustavo Petro debe someterse a una revisión rigurosa de sus carteras ministeriales. No por persecución política, sino por responsabilidad con el país.
Desde nuestra visión como militantes del Partido Republicano, defendemos la disciplina fiscal, la libertad económica, la empresa privada y el uso responsable de los recursos públicos. Nos preocupa el endeudamiento, la presión sobre las finanzas nacionales, la incertidumbre para los inversionistas y la necesidad de recuperar la confianza en las instituciones.
Por eso, exigimos una auditoría integral e independiente a todos los ministerios, que examine la ejecución presupuestal, los contratos, las adiciones, los sobrecostos, las cuentas por pagar, los programas inconclusos y los resultados reales de cada peso invertido. No basta con informes de gestión ni discursos políticos: necesitamos documentos, cifras verificables y explicaciones claras.
No afirmamos que toda irregularidad esté probada ni que cada problema económico sea responsabilidad exclusiva de este gobierno. Precisamente, una auditoría seria debe distinguir entre errores administrativos, decisiones cuestionables y posibles conductas ilegales, para que las autoridades competentes actúen con fundamento en las pruebas.
¿Y nosotros qué vamos a hacer? No nos quedaremos en la crítica. Promoveremos el control ciudadano, solicitaremos información pública, impulsaremos propuestas de transparencia y pondremos nuestros conocimientos al servicio de una transición responsable. Queremos ayudar al Gobierno Nacional a identificar riesgos, corregir fallas y recuperar la confianza de los colombianos, sin renunciar a nuestra independencia política.
Colombia necesita menos burocracia improductiva, mayor eficiencia del gasto, seguridad jurídica, inversión, empleo y oportunidades para quienes trabajan y emprenden. La austeridad debe comenzar por el Estado, no sacrificando indiscriminadamente a los ciudadanos.
Ningún ministerio está por encima del control, ningún funcionario está por encima de la ley y ningún peso público debe quedar sin explicación.
Nuestra postura es firme: no buscamos revancha, buscamos verdad, responsabilidad y resultados. Porque los recursos públicos no pertenecen a un presidente ni a un partido; pertenecen a todos los colombianos.
¡Las cuentas claras no son una opción política: son una obligación con Colombia!
Claro, así debería der siempre se llaman cuentas públicas es decir está abierta para todos los ciudadanos, por ende lo mas factible es pedir informes de resultados como mínimo trimestral, que el estado actúe como una empresa ya que debe darnos y generar resultados , saludos